Cuando aprendes a analizar tus ingresos, sin pasar por alto el más mínimo detalle, estás más cerca de transformar tus finanzas.

Las facturas y el costo de la canasta familiar ocupan la mayoría de nuestros ingresos. Si a esto le sumamos las deudas y los intereses que hemos adquirido con el tiempo, parece imposible iniciar un plan de ahorro.

Lo cierto es que hacer compras inteligentes también es una gran alternativa para disminuir tus deudas e incrementar tus ahorros, sin dejar de pagar facturas y conservando tu estilo de vida.

Olvídate de los malos hábitos

No tener control sobre tus gastos es añadir artículos a tu carrito de compras cuando no están en tu lista o ni siquiera los necesitas.  Ir a un restaurante, o pedir un domicilio cuando tienes la nevera llena o hay comida en casa. Hacer compras compulsivas por internet de ropa y accesorios que terminan guardados en el closet. Incluso, también aplican esos mini gastos diarios que parecen inofensivos, como comprar una taza de café en tu panadería favorita.

Poco a poco se convierten en gastos excesivos que el bolsillo no podrá soportar, y en deudas incontrolables, si sigues utilizando tarjetas de crédito o créditos de financiación. Empieza con pequeños cambios en tus hábitos financieros y romperás este círculo vicioso.

El primer paso es identificar cuáles son esos malos hábitos que necesitas dejar en el olvido, para no seguir gastando más de lo que ganas:

1. Ir por una taza de café, quizás con un bocado de pan o galletas, hace parte de la rutina de miles de personas. Esta simple taza de café se acumula en tus gastos y se reflejará con el paso del tiempo.

2. Lo sabemos, comprar tu almuerzo o pedir un domicilio es mucho más fácil y rápido que cocinar en casa. Pero, todas estas salidas a comer afectan significativamente tus finanzas, sin mencionar la cantidad de dinero y comida que desperdiciamos en casa.

3. Cada vez que te atrasas en un pago de tu tarjeta de crédito, te cobran tasa de interés por mora. Y aunque parece solo una pequeña cantidad adicional, en realidad, es dinero que podrías aprovechar de otra manera.

4. Las marcas invierten millones de pesos para convencerte de que sus productos son mejores que otros. A la hora de comprar tu mercado de la semana, recuerda que la única diferencia entre una marca reconocida y una más pequeña, es el precio.

5. Hacer compras en línea es tan fácil y tentador, que no quieres dejar pasar la oportunidad. La verdad es que todas estas tiendas de compra en línea saben muy bien cómo persuadirte para que decidas dar en clic en “Comprar ahora”.

6. ¿Estás seguro que no desperdicias tu dinero? ¿Cuándo fue la última vez que utilizaste tu membresía del gimnasio? ¿Utilizas tu suscripción a plataformas de música o televisión? ¿En realidad necesitas ese plan de telefonía pospago? Te sorprenderás al conocer la cantidad de dinero que gastas en cosas que ya no usas, no necesitas o ni siquiera te gustan.

Si piensas en cada hábito, uno por uno, parecen solo pequeños gastos al día. Pero si observas a largo plazo, suman mucho dinero. Supongamos que gastas $300 mil pesos mensuales en actividades de ocio o compras compulsivas durante dos años seguidos, eso sumaría más de 7 millones de pesos.

Haz compras inteligentes

Sí, sí puedes aprender a controlar tus gastos, disfrutar de un par de antojos, salir a un restaurante de vez en cuando y comprar lo que quieras al mismo tiempo, siguiendo estos 7 consejos:

1. Mira en qué te gastas el dinero

Dale un vistazo a tus gastos e identifica hacia dónde se fue tu dinero, por ejemplo, en gasolina, reparaciones del hogar o salidas a comer. Puedes encontrar esta información en tus extractos bancarios. Luego siéntate, crea una hoja de cálculo y haz una revisión detallada de las transacciones que has realizado con tu tarjeta débito y crédito.

2. Define un presupuesto para tus compras

Cuando ya sabes en qué gastas tu dinero, estás listo para empezar con un presupuesto sencillo. Este es un gran paso para evitar gastos en exceso y recordar tus prioridades de pago y ahorro. Tu presupuesto es parte fundamental de tu plan financiero, es decir, que antes de planear cómo gastar tu dinero, recuerda las metas financieras que deseas alcanzar.

3. Ahorra pequeñas cantidades

Busca la forma más fácil de reducir gastos. Puede ser cancelar una suscripción o membresía que ya no usas, pagar las cuotas de tus tarjetas de crédito o préstamos a tiempo para evitar más intereses por mora, o empezar a comprar tu taza de café cada dos o tres días.

4. Utiliza varias cuentas

Considera la posibilidad de crear una cuenta corriente, exclusiva para cubrir gastos cotidianos, suscripciones, cuotas o facturas. Así te aseguras de estar al día. Crea otra cuenta para gastos no esenciales, y deposita una pequeña cantidad de dinero mensual que te servirá para darte esos gustos repentinos.

5. Ahorra un poco más

Es importante que pienses en tus metas financieras a largo plazo. Existen cuentas de ahorro, con opción de débito automático, que te descuentan cada mes el porcentaje de tu nómina que tú elijas.

6. Organiza tus pagos

Realiza tus pagos con tus cuentas corriente o de ahorros. Programa los pagos de tu tarjeta de crédito o préstamos para evitar recargos por mora y disminuir tus deudas.

7. Controla el uso de tu tarjeta de crédito

Enfocarse en la reducción de la deuda es una de las mejores maneras de mejorar sus finanzas. Pon pequeños límites de gasto para usar tu tarjeta de crédito, y así será más difícil hacer esas compras compulsivas por Internet.

Empieza a cambiar tus hábitos financieros poco a poco, y pronto verás los resultados.