Recuerdo que la primera vez que tuve un acercamiento a la creación de una meta financiera fue en el 2017. En ese entonces, era voluntaria de una ONG llamada AIESEC, y gracias a ellos, tuve la oportunidad de recibir una chica brasileña en mi hogar mientras venía a realizar su voluntariado en Colombia. Quedé tan fascinada con las experiencias que me compartió aquella chica, que decidí que mi meta ese año sería ir a Brasil. 

Aunque tenía poca experiencia en planeación financiera, empecé a investigar más del tema y me asesoré con personas que ahorraban para cumplir sus metas financieras. Dentro de los consejos que recibí, siempre estaba hacer un presupuesto, una discriminación de ingresos y egresos, o un plan de ahorro mes a mes. Así que decidí tomar toda la experiencia de esas personas y construir el plan que más me acercara a cumplir mi meta financiera.

Tus hábitos son una parte fundamental en la construcción de metas financieras, pues le dan forma a tu vida y a tus sueños probablemente mucho más de lo que imaginas. Según Charles Duhigg, el autor de The Power of Habit, los hábitos son una fuerza importante a la que nuestros cerebros se aferran porque crean ansias neurológicas en las que un determinado comportamiento es recompensado por la liberación de sustancias químicas del "placer" en el cerebro.

Las formas en que las personas establecen sus metas y tienen éxito en el logro de sus objetivos han sido objeto de investigación en la psicología en las últimas décadas. Aunque son relativamente nuevos, los descubrimientos neurocientíficos han fomentado sustancialmente la comprensión científica de los comportamiento humanos y su contribución en el logro de nuestras metas en general.

La ciencia detrás del establecimiento de metas

Hay algo que los neuropsicólogos llaman "el efecto de generación", este consiste en que las personas demuestran una mejor memoria para el material que han generado ellos mismos que para el material que han visto o leído. Por ende, cuando escribes tu objetivo, puedes acceder al "efecto de generación" dos veces: primero, cuando generas el objetivo (creas una imagen en tu mente), y segundo, cuando lo escribes porque esencialmente estás procesando o regenerando esa imagen.

Para empezar a establecer metas financieras con éxito debes entender que esto ocurre en tu subconsciente en 2 niveles: almacenamiento externo y codificación.

El almacenamiento externo es darle una ubicación a la información contenida en tu meta financiera que sea fácil de acceder y revisar en cualquier momento, por ejemplo, una hoja de papel. Empezar a colocar tus metas financieras en un excel o hasta en tu nevera. Te ayudará a recordar algo mucho mejor si estás mirando esa señal visual todos los días.

La codificación es el proceso biológico mediante el cual las cosas que percibimos viajan al hipocampo de nuestro cerebro, donde se analizan. A partir de ahí, se toman decisiones sobre lo que se almacena en nuestra memoria a largo plazo y, a su vez, lo que se descarta. Escribir, por ejemplo, ayuda a mejorar ese proceso de codificación. Cuando escribes tus metas financieras tienes más posibilidades de recordarlas, y a su vez, cumplirlas.

Si bien hay una brecha entre la intención-acción como la procrastinación, la brecha más grande en sí es la irracionalidad. De hecho, el libro Rationality in Action publicado por el MIT Press explica que esta brecha entre la racionalidad es necesaria para que entendamos qué es la racionalidad y qué hace. Caer en la debilidad de voluntad o en la procrastinación siempre es posible cuando estamos en la brecha entre entre la intención y la acción. Sin embargo, en Tributi creemos que tener planes claros y herramientas útiles te ayudarán a reducir esa brecha considerablemente.

Ya entendiendo un poco más de la importancia de establecer metas financieras y su trasfondo científico, veamos cómo podemos clasificar las metas financieras:

3 Tipos de metas financieras

  1. Las Metas del Proceso

Son las que involucran la ejecución de planes, en donde repetir una misma acción cierto tiempo es un objetivo del proceso. El enfoque es formar el hábito que finalmente conducirá al logro.

  • Ejemplo meta no financiera: ir al gimnasio todos los días
  • Ejemplo meta financiera: ahorrar dinero cada quincena. 
  1. Los objetivos de desempeño

Estos objetivos ayudan a continuar con el proceso y dan una razón y métrica para la consecución de tus metas. Darle forma a tus metas puede ayudarte a cuantificar tus esfuerzos y medir el progreso.

  • Ejemplo meta no financiera: disminuir el tiempo en el que corres 10km
  • Ejemplo meta financiera: destinar por lo menos 20% de tu ingreso neto a ahorro o inversión 
  1. Las metas de resultado 

Las metas de resultado son las que te mantienen en perspectiva y te ayudan a mantenerte enfocado en el panorama general. Son las implementaciones exitosas de las dos metas anteriores. 

  • Ejemplo meta no financiera: rebajar 10 Kg como resultado de ir al gimnasio y trotar todos los días
  • Ejemplo meta financiera: Adquirir una vivienda propia con los frutos del ahorro y la inversión

Si bien estos pasos te permiten alcanzar tus metas, hay dos estrategias más que puedes colocar en práctica a la hora de crear tus metas financieras: 

Los cinco principios de Locke y Latham

Locke y Latham explican que debes tener en cuenta cinco principios para establecer metas de manera efectiva. Así que te recomendamos hacerte las siguientes preguntas frente a tus metas:

  1. ¿Lo entiendes? Tu meta debe ser específica y clara. 
  2. ¿Te sientes retado? Hay que saber exigirse a sí mismo. Una meta fácil o tediosa causa desmotivación. Está bien mantener un equilibrio realista entre lo que se puede alcanzar y lo que quieres alcanzar.
  3. ¿Te genera sentido de compromiso? Hay que comprender y aceptar la meta desde el principio y esforzarse hasta cumplirla.
  4. ¿Está bien realimentada? Proporcionar retroalimentación periódica durante el proceso de establecimiento de tus metas es importante para encaminar tu objetivo. Cuéntale a un amigo tu meta, ¿la ve viable? ¿es sensata? ¿se alinea a tus planes? 
  5. ¿Tiene proyección? Piensa en escalas de tiempo realistas y divide el proceso en pequeños objetivos con revisiones periódicas. Por ejemplo, cada quincena, o cada 6 meses. O si es una meta grande, cada año.

El modelo EEE de establecimiento de metas

Hay otro modelo, el modelo EEE de establecimiento de objetivos fue mencionado en una revista publicada por la Asociación Americana de Psicología (APA). Es un enfoque centrado en la persona que describe la forma en que una hoja de ruta exitosa contribuye a lograr el cambio.

El autor Nowack K. declaró que el establecimiento de metas asegura el éxito si cumple tres propósitos:

  1. Te permite tener espacios de evaluación y retroalimentación: 

Hacer conciencia del yo ideal frente al yo real, tus fortalezas financieras y tus áreas de desarrollo potencial te da información significativa sobre tus habilidades y debilidades, y te ayuda a priorizar tus metas según tus necesidades.

  1. Te mantiene motivado:

Es la disposición para cambiar (aclaración de motivaciones y creencias) objetivos, intenciones de implementación (medibles y específicas) y desarrollo de habilidades. Proporcionar la motivación y el coraje para implementar las metas y ejecutar los planes de manera eficiente.

  1. Son realistas
    Establecer metas nos permite lograr el equilibrio entre tus deseos y tus necesidades. Al implementar las metas y tener éxito en ellas, obtienes habilidades para seguir mejorando en tus finanzas personales. y podemos evaluar nuestros logros. Habilitar: Es el seguimiento y el apoyo social para reforzar el aprendizaje, la formación y la evaluación de la prevención de recaídas (adquisición de conocimientos, transferencia de habilidades, impacto).

Las metas en nuestras vidas nos ofrecen una perspectiva más amplia sobre cómo podemos lograr nuestros objetivos financieros con mayor éxito. Le dan a nuestra mente el poder de imaginar nuestro futuro ideal y la forma en que queremos vernos a nosotros mismos en los años venideros. 

En mi caso, seis meses después de trazar una mi meta y construir un plan y cumplir mi sueño, entendí que el establecimiento de metas financieras impacta tanto la motivación intrínseca como extrínseca. La clave del bienestar financiero será trazar las metas financieras, convertirlas en un plan y proponerse a cumplirlas. 

¿Y a ti, cuál estrategia te gusta más?

Para aprender más sobre estos temas síguenos en nuestras redes sociales, déjanos tus comentarios, mándanos una foto de tus metas escritas, etiquétanos, ¡o cómo prefieras! Pero cuéntanos cuáles serán tus metas financieras y qué tienes en mente.

Se despide Mae, nos vemos en una próxima edición, y no olvides:

 El ahorro de hoy es el cumplimiento de tus metas y el bienestar de mañana.