¿Te ha pasado que cuando haces el presupuesto logras que te alcance para todo, pero no entiendes por qué te quedas sin plata faltando 5 días para que te paguen? No eres el único, es más común de lo que crees, pues al comienzo mientras creamos el hábito de administrar conscientemente nuestro dinero, resulta difícil seguir al pie de la letra las proyecciones que habíamos realizado.

En algunos casos las diferencias entre lo real y lo presupuestado surgen debido a que no teníamos suficiente claridad sobre lo que realmente gastamos en cada cosa. Por esta razón resulta indispensable que posterior a la creación de nuestro presupuesto de flujo de caja por primera vez o cuando realicemos grandes modificaciones sobre este, efectuemos un seguimiento a la ejecución muy de cerca, hasta que evidenciamos que está coincidiendo con lo presupuestado. Dicho seguimiento, deberíamos hacerlo al final de cada uno de los periodos que incluimos en la proyección. 

¿Qué hacer en el seguimiento?

Para llevar a cabo la revisión requerimos dos cosas. La primera, tener a la mano el presupuesto de flujo de caja proyectado y la segunda, contar con el detalle de todos los movimientos (entradas y salidas de dinero) que hemos tenido durante el periodo que vamos a revisar.

Como sabemos que puede ser difícil recordar todos los gastos que realizamos en los últimos días, debemos buscar una forma que nos facilite llevar este control, algunas ideas que nos pueden funcionar son: 

  • Crear un grupo de Whatsapp, Telegram, Messenger u otro, donde seamos los únicos integrantes y allí enviar notas de voz o escribir cada vez que realicemos un movimiento.
  • Algunos bancos del país están ofreciendo en sus aplicaciones, herramientas que nos permiten llevar este tipo de registros, averigua si puedes tener este servicio.
  • Descargar apps como: Mobills, Spendee o Wallet.
  • Usar el bloc de notas del celular.
  • Tener una libretica que llevemos con nosotros a todas partes.

Una vez tenemos lista la información requerida:

  1. Registramos en el presupuesto de flujo de caja, el valor real al frente de cada uno de los conceptos del periodo bajo análisis. 

(si estás usando la plantilla de Excel que descargaste del artículo “¿Cómo construir nuestro presupuesto paso a paso?”, podrás desplegar estas columnas adicionales “Mes Real” y “Diferencia” presionando el signo más “+” que aparece antes de la letra que nombra la columna, del periodo que vamos a revisar).


  1. Restamos el valor real del presupuestado, para que identifiquemos en cuáles y en cuánto nos pasamos del presupuesto (signo negativo) y en cuáles y en cuánto nos sobró (signo positivo).


  1. Luego revisemos si aquellos conceptos que presentaron diferencias (tanto a favor o en contra), están justificadas por algo atípico; por ejemplo, el gasto de diversión fue mayor porque debimos comprar un regalo de bodas y no creemos que alguien cercano se casará pronto. Si fue así, no será necesario hacer nada con ese concepto en particular. En el caso contrario, cuando identifiquemos que es probable que se continúe presentando tal diferencia, lo ideal es que evaluemos y modifiquemos los valores presupuestados para ese concepto en los periodos futuros. Es importante que seamos muy sinceros con nosotros mismos en esta parte del ejercicio, pues de lo contrario, será difícil que lograremos que el valor real coincida con el presupuestado, para los periodos posteriores.

  1. En esta parte resulta clave que tengamos presente que el valor del punto de partida “Saldo inicial” del periodo siguiente al que estamos evaluando, deberá corresponder con lo que realmente nos quedó o nos hizo falta del mes anterior, por esto es indispensable que realicemos la modificación de dicho valor, registrando allí el “Saldo final” de la columna “Mes Real”.

Con el resultado real del periodo bajo análisis y las modificaciones que hayamos realizado en los valores de los periodos futuros, nuestro presupuesto de flujo de caja presentará cambios para los periodos siguientes, por esto,  es necesario que evaluemos nuevamente el resultado de la proyección, pues en caso de que estos cambios llevan a que obtengamos un resultado negativo al final de esta, es indispensable realizar ajustes en las entradas y/o salidas hasta que logremos revertir dicho resultado; es decir, hasta obtener saldo mayor o igual a cero.

Si en tres meses consecutivos, identificamos que no existen desfases mayores al 5% entre lo real y presupuestado, podremos dejar de realizar esta tarea por lo menos hasta que sea necesario realizar un cambio importante en nuestro presupuesto proyectado. 

Recordemos que adquirir el hábito de administrar conscientemente nuestro dinero, nos traerá muchos beneficios no sólo en temas económicos, sino incluso a nuestra salud, ya que cuando damos un manejo adecuado a nuestras finanzas, evitamos el estrés y los dolores de cabeza que generan los problemas de dinero. Ahora que conoces lo que debes hacer, la constancia se convertirá en el factor clave para que logres realizar los cambios en tu comportamiento frente al dinero, que te llevarán a una relación sana y tranquila con tus finanzas.

Se despide Adriana, ¡nos vemos en una próxima edición!