Otra de las creencias o mitos más comunes sobre la declaración de renta es que ‘si declaras renta un año debes seguir haciéndolo todos los años siguientes’… ¡Pero no es así!  

La obligación de declarar renta depende del nivel de ingresos que hayas recibido, las compras y consumos que hayas realizado, el monto de las consignaciones que hayas recibido o el patrimonio que tenías el último día de un año específico.  

Dado que en la declaración de renta se reporta tu actividad económica y financiera durante el 1 de enero y el 31 de diciembre de un año puntual, las condiciones para tener que declarar se revisan de forma individual y por cada año. 

Declaro renta este año ¿el siguiente también?

Si una persona durante el 2019 superó sus ingresos habituales porque recibió bonificaciones extra en su trabajo o se ganó la lotería, esto no implica que de forma automática también tenga que declarar renta por sus ingresos del 2020. Primero será necesario revisar su actividad económica y financiera de ese año, y establecer si de nuevo superó los topes para estar obligado a declarar renta. 

Aquí cabe hacer un alto para recordar los topes que indican si debes declarar renta en 2020. Estos son los correspondientes al año 2019 ¿Superas alguno de ellos? Si la respuesta es sí, entonces tienes que presentar tu declaración de renta este año: 

Topes para declarar renta 2020

  • El valor de tus bienes a 31 de diciembre de 2019 superaban los $154.215.000
  • Los ingresos que recibiste durante el 2019 fueron iguales o superiores a $47.978.000
  • Las compras que hiciste con tarjetas de crédito durante el 2019 superan los $47.978.000
  • El valor total de las compras y consumos que hiciste durante el 2019 supera los $47.978.000
  • El valor total de las consignaciones bancarias, depósitos o inversiones financieras supera los $47.978.000.

Tu situación financiera cada año

Continuemos las razones por las que declarar renta un año no significa que tengas que hacerlo los siguientes años. Veamos estos ejemplos.

Ejemplo 1:

Supongamos que durante el 2019 el monto total de tus ingresos fue de $25.000.000, el valor de las consignaciones que recibiste fue de $30.000.000 y tus compras con tarjeta de crédito fueron de $4.000.000; pero compraste una casa de $65.000.000. Esta última situación hace que superes unas de las condiciones fijadas por el Gobierno para estar obligado a declarar renta por el 2019. PERO, si en el 2020 tus condiciones económicas y financieras se mantienen y no realizas compras que superen el límite, aunque hayas tenido un incremento en tu patrimonio -pues la casa que compraste ya es tuya-, no tienes que declarar renta por el año 2020 ya que no superas los límites fijados.

Ejemplo 2:

Digamos que en el 2019 cambiaste de empleo y tus ingresos anuales por dicho año fueron $60.000.000. Si mantienes este trabajo y durante el 2020 tus ingresos son iguales o un poco más altos que los que recibiste durante el 2019, es posible que también debas presentar la declaración de renta correspondiente al año 2020. 

Ahora ves que declarar renta siempre depende de tu actividad económica y financiera de cada año, por lo que es un mito asumir que declarar renta por un año hace automáticamente obligatorio que debas declarar por los años que siguen.