Si bien la planeación nunca ha sido una tarea sencilla, la propagación del COVID-19 y la coyuntura actual la ha hecho aún más desafiante. Muchos de nosotros hemos estado acostumbrados a panoramas predecibles, a revisar nuestras finanzas bajo ciertos escenarios, a planear para prevenir incendios y no para apagarlos. Sin embargo, esta sacudida llena de condiciones económicas poco claras, horizontes difíciles de visualizar debido a la pandemia mundial, nos ha dejado atónitos. Y ahora, ¿Qué hacemos? ¿Cómo podemos avanzar sin sentir que nuestras finanzas se descontrolan? ¿Cómo vamos a hacer nuestro plan financiero en este entorno si no sabemos lo que puede pasar?

En tiempos normales, la planeación financiera tendría en cuenta una variedad de factores fáciles de controlar y pronosticar. Sin embargo, la situación actual ha aumentado el nivel de incertidumbre para todos; y eso implica que todos nos debemos adaptar. En este momento sin precedentes necesitamos un enfoque nuevo y fresco, que nos permita elegir con flexibilidad las opciones que surgen como resultado del coronavirus o los habituales gajes de la vida.

¿Qué es la planeación financiera?

Muchas personas piensan que las finanzas personales o la planeación financiera son herramientas solo al alcance de quienes tienen altos ingresos o patrimonio; nada más alejado de la realidad. Educarnos en la forma de administrar nuestros recursos, establecer objetivos y trazar planes para conseguirlos, está asociado a nuestro bienestar financiero en general. De hecho, tener ingresos altos y construir un patrimonio son a menudo los resultados de una correcta planeación financiera.

La planeación financiera se resume en 2 cosas: trazar objetivos que necesitan recursos financieros (dinero) y formular planes para conseguir esos objetivos. La planeación financiera actúa como una guía a medida que avanzamos por cada etapa del ciclo financiero de la vida; desde que empezamos a percibir ingresos (así sean mesadas) hasta la jubilación. Nos ayuda a tener el control de nuestros ingresos, gastos e inversiones de manera que podamos administrar nuestro dinero responsablemente y así, alcanzar nuestras metas.

Un objetivo se define como una finalidad o un estado deseado, y un plan es la hoja de ruta de las cosas que se van a hacer para alcanzar ese estado. En pocas palabras, el objetivo es el “qué”  y el plan el “cómo”.  Por ejemplo, si mi objetivo es adquirir una vivienda propia, mi plan puede incluir el uso de ahorros, la solicitud de un préstamo, entre otras estrategias para adquirir dicha vivienda. 

Plantear objetivos le permite a nuestra mente visualizar nuestro futuro ideal y la forma en que queremos vernos en diferentes etapas de nuestra vida. Pero para hacerlo, requerimos tomar conciencia de nuestra situación financiera  y con ello elegir acciones que estén en línea con nuestro contexto. Al comprender mejor nuestros deseos y necesidades, podemos establecer expectativas y metas razonables, por eso es tan importante visualizar y escribir tus objetivos financieros.

¿Cómo escribir mis objetivos financieros?

Un estudio realizado por Mark Murphy, encontró que plasmar nuestras metas de forma vívida y escrita, está fuertemente asociado con el éxito en el logro de esas metas. El estudio sugiere que describir e imaginar nuestras metas aumenta nuestra probabilidad de éxito a más del doble de si no lo hacemos. ¡Esa es una gran diferencia en nuestras chances de lograr nuestras metas financieras empezando con algo tan simple como escribirlas en una hoja de papel!

El autor Doug Smith, en su famoso libro “¡Haga que el éxito sea mensurable! Un libro de ideas para establecer metas y tomar acciones” comenta que la creación y fijación exitosa de planes y metas implica principalmente hacerse tres preguntas:

  • ¿Qué importancia tiene el objetivo para mí?
  • ¿Qué tan seguro estoy de alcanzar y lograr la meta?
  • ¿Cuán coherente es la meta con mi contexto actual y con mis valores y creencias?


La importancia de planear financieramente es la garantía de tener el control total de tus finanzas, ingresos, pasivos y saber exactamente lo que debes hacer si surge una situación determinada. En pocas palabras, la planificación financiera nos brinda un control más consciente de nuestra vida y nuestro futuro. 

¿Cuáles son los beneficios de un plan financiero?

Ahora que entendemos qué es la planeación financiera y la importancia de visualizar y escribir tus objetivos financieros, te contamos los principales beneficios que tendrás al realizar un buen plan financiero.

  1. Administrar tu dinero inteligentemente:

Seguramente muchos ahorramos sin la necesidad de un plan financiero, en nuestro infaltable marranito, o esa alcancía que nos dieron en el trabajo, o hasta debajo del colchón. Sin embargo, puede que estas no sean las formas más eficaces ni estratégicas de hacerlo. 

Con un plan financiero podemos visualizar el panorama completo, identificar y evaluar nuestras opciones para conseguir nuestros objetivos y adquirir una gran cantidad de información sobre nuestros movimientos mes a mes, es decir, nuestros ingresos y gastos. Al tener más información disponible, es más sencillo realizar un seguimiento y tomar decisiones de forma consciente. Administrar el dinero inteligentemente no solo nos permitirá reducir costos y aumentar nuestros ahorros a largo plazo, sino también contar con los recursos suficientes en el momento adecuado para cumplir nuestras metas y deseos.

  1. Estar preparado para cualquier contingencia

El futuro es incierto, y no sabemos qué podrá pasar el día de mañana. Cualquier cosa puede suceder y en cualquier momento.

Si te llegara a pasar una situación como la pérdida del ingreso fijo o  una emergencia familiar, y no cuentas con ahorros, es probable que debas salir a buscar dinero de forma desesperada (como liquidar activos a pérdida o adquirir créditos a altos costos). La planeación financiera te ayuda a que estés mejor preparado para estos eventos de tal forma que si te llegan a pasar sean menos traumáticos. La estrategia adecuada que necesitas implementar (como un  un fondo de emergencias o un seguro) depende de tu situación particular, pero lo importante es que puedas disponer del dinero suficiente ante cualquier eventualidad.

  1. Minimizar los riesgos que asumes con tus inversiones

Una correcta planificación financiera incluye una gestión de tu portafolio de inversiones, para hacerlo más sólido y estable. El portafolio de inversiones es la combinación de todos los activos generadores de ingresos que una persona posee, como acciones, bonos, bienes raíces, entre otros. 

Al diversificar tu portafolio, reduces tu exposición a un mismo tipo de riesgo y proteges tu patrimonio y tu rentabilidad frente a diferentes eventualidades. Esto es lo que conocemos popularmente como “no poner todos los huevos en la misma canasta”. 

  1. Planear tu futuro

Kelsey Alpaio, editora asociada de Harvard Business Review dice que uno de los errores financieros más grandes que puede cometer alguien es ignorar sus finanzas basándose en la suposición de que "todavía tiene mucho tiempo". Nunca es demasiado pronto para comenzar a construir una base financiera sólida, y no deberíamos esperar para luego desear haberlo hecho antes. 

Suele pasar que lo primero que se nos viene a la cabeza al pensar en “planear a futuro” es la jubilación. Sin embargo, planear a futuro no es solo eso, es cómo podemos cubrir nuestros gastos mensuales, cómo invertiremos o ahorraremos para nuestras metas a mediano plazo, cómo pagaremos nuestros posgrados, nuestros viajes o una boda. Es pensar en mis metas a corto, mediano y largo plazo, y el cómo voy a financiarlas. 

Tener un plan financiero nos permite hacer frente a la inflación, crear riqueza, pagar nuestros impuestos, pero sobre todo, nos permite administrar el dinero de manera eficiente y encontrar la tranquilidad en cada ciclo de la vida. En Tributi nos gusta llamarlo: alcanzar el “bienestar financiero”.

¿Por qué es importante la planeación financiera?

Como ha dicho Benjamin Lakein "no planificar es planificar fracasar". Por ende, es fundamental planificar mejor tus finanzas para cumplir las distintas metas financieras que quieras lograr a lo largo de tu vida. Un plan financiero en marcha será tu mejor aliado para esto.

Dejando de lado la recesión económica o cualquier factor actual, es importante recordar el aliento de Albert Einstein cuando dijo "en medio de cada crisis, hay una gran oportunidad". Cuanto antes empecemos a formar buenos hábitos financieros (generar presupuestos, ahorrar, invertir), más rápido alcanzaremos nuestras metas financieras; pues la planeación financiera se convierte en bienestar financiero.

No te preocupes si aún no has construido tu primer plan financiero. Si estás en el camino de la planificación financiera, el destino del bienestar financiero no está muy lejos.

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Se despide Mae nos vemos en una próxima edición, y no olvides: El ahorro de hoy es el cumplimiento de tus metas y el bienestar de mañana.

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