La senadora del Centro Democrático es otra de las congresistas que cumplió con la obligación de hacer pública su declaración de renta; en ella se observa que, a diferencia de otros senadores, sí tuvo que pagar impuesto de renta por el 2018. A continuación, damos un resumen de su declaración. 

Lo que nos parece normal

Paloma Valencia reportó en su declaración de renta ingresos de $456 millones por rentas de trabajo, los cuales coinciden con el salario que recibían los senadores en el 2018; sobre estos hizo los aportes a salud y pensión requeridos por la ley y, adicionalmente, tomó deducciones que no supera los límites permitidos. Por estos ingresos se le generó un impuesto de renta de $69.912.000 que se redujo con las retenciones en la fuente que le practicaron en el 2018 por $64.409.000, quedando finalmente un saldo a pagar por impuesto de $5.503.000. Son muchos números, pero lo importante es que hasta aquí, todo está normal.

La senadora también tuvo ingresos por rentas de capital por $8.6 millones, pero al ser un valor pequeño, no generaron impuesto de renta; además, recibió rentas no laborales no gravadas, por lo que tampoco se liquidó impuestos sobre estos. Cabe notar que la ley establece que sobre algunos ingresos que reciben las personas no se debe calcular impuesto de renta; en el caso de la senadora estos ingresos pueden corresponder a donaciones para su campaña o a alguna indemnización.

Con respecto a su patrimonio, Paloma Valencia reportó en su declaración de renta, bienes por $2.182 millones entre los que se encuentran cuentas de ahorros, cuentas AFC y una casa, y deudas por $75 millones compuestas principalmente por tarjetas de crédito; así, su patrimonio líquido en el 2018 fue de $2.107 millones. Sobre su patrimonio se generó una renta presuntiva (1) igual a cero, por lo que, el impuesto de renta a pagar se determinó sobre sus ingresos.

Partiendo de la información a la pudimos acceder, podemos concluir que la declaración de renta de Paloma Valencia está bien hecha. Tiene sus cálculos bien hechos, los aportes y deducciones que utilizó para disminuir su impuesto son consecuentes con el nivel de sus ingresos y se encuentran dentro de los límites permitidos por la ley. Por otra parte, aunque le practicaron retenciones en la fuente en el 2018, estas no alcanzaron para pagar el impuesto de renta 100% de forma anticipada, por ello, finalmente, tuvo un valor a pagar de $5.503.000.

(1) Sobre el patrimonio se calcula algo llamado “Renta Presuntiva”, que es la rentabilidad mínima que el Estado colombiano espera que generen tus bienes; para el 2018, ésta renta presuntiva se determinó como el 3.5% de tu patrimonio.