La rentabilidad juega un papel muy importante a la hora de ahorrar e invertir, pues es lo que determina qué tanto crece tu dinero en el tiempo. Así que si estás guardando tus ahorros a una tasa de rentabilidad menor a la inflación, estás perdiendo dinero. Recuerda que la inflación es la tasa a la que suben los precios de los bienes y servicios en el mercado.

Las cuentas de ahorro por ejemplo, generalmente tienen una rentabilidad casi igual a 0%, es por esto que no son recomendables para dejar dinero a mediano o largo plazo, pues ni siquiera te pueden brindar un porcentaje de rentabilidad similar a la  inflación, que en Colombia suele ubicarse entre el 3% y el 4%.

Por otro lado, si estás invirtiendo tus ahorros a una tasa similar a la inflación, estás manteniendo el valor de tus ahorros en el tiempo, pero no estás creciendo. Esto está bien para el dinero que necesites tener disponible para algún proyecto a corto plazo y que por tal motivo, no quieras arriesgar. Pero si el objetivo de tu ahorro es crecimiento, la tasa de rentabilidad tiene que estar por encima de la inflación, de lo contrario será muy difícil hacerlo.

Ahora, si la rentabilidad es tan importante, ¿cómo podemos aumentar el margen de rentabilidad al momento de invertir? Nuestra influencia sobre la rentabilidad de una inversión va a depender en gran medida, del nivel de conocimiento, experiencia y control que tengamos sobre esta. 

Algunos de los factores que debes tener en cuenta para aumentar tu margen de rentabilidad, son la gestión del riesgo, el pago de comisiones e impuestos y el momento de entrada y de salida de la inversión. 

El riesgo está directamente relacionado con la rentabilidad de las inversiones, aunque hay excepciones, a mayor rentabilidad, mayor riesgo. Aprender a construir portafolios balanceados de acuerdo a tu perfil de inversionista y hacer una correcta gestión del riesgo, te permitirá obtener mejores rendimientos en el largo plazo. 

Por otro lado están las comisiones. A veces necesitamos de intermediarios para invertir, y estos siempre cobran comisiones que impactan de manera negativa nuestras ganancias. Entre menos comisiones tengas que pagar, mayor será tu rentabilidad. En la medida en la que obtengas experiencia y conocimiento, podrás ir prescindiendo de algunos intermediarios y tener mayor control sobre tus inversiones.

Por ejemplo, si haces una inversión en propiedad raíz, como comprar para remodelar y vender, y tienes la capacidad de conseguir el cliente, además de conocimientos sobre venta de inmuebles, podrías venderlo directamente y ganarte la comisión del asesor inmobiliario, que suele ser del 3% sobre el valor del inmueble. En otras palabras, hacer el trabajo tú directamente, incrementa tu rentabilidad en un 3%.

Los impuestos son otro factor que afecta la rentabilidad de tus inversiones. Con respecto a este tema, la pregunta siempre es: ¿cómo pagar menos impuestos sin evadir impuestos? Además de invertir en activos con beneficios tributarios como las pensiones voluntarias, invertir a largo plazo no solo te permite aprovechar el poder del interés compuesto, sino que además te ayudará a pagar menos impuestos. 

Cada vez que haces una inversión debes hacer movimientos financieros y esto genera cobro de impuestos como el 4x1000. En otras palabras, si estás vendiendo inversiones constantemente, es posible que termines pagando más impuestos que si compras y mantienes tu inversión a largo plazo. Una buena asesoría tributaría puede ayudarte a incrementar el margen de rentabilidad de tus inversiones.

Otra de las cosas que debes tener en cuenta, es el momento de entrada y salida de las inversiones. Que una inversión sea buena, no quiere decir que siempre es un buen momento para invertir en ella. No es lo mismo haber comprado la acción de una compañía como Apple hace 30 años, cuando estaba subvalorada, que comprarla hoy.

Seguramente Apple va a seguir creciendo y por ende, continuará generando muy buenos rendimientos a sus inversionistas, pero la rentabilidad que habrías obtenido si hubieras entrado en ese momento, es muy diferente a la que obtendrías entrando hoy, pues gran parte del crecimiento de la empresa ya se dio. 

Ahora, esto no quiere decir que Apple ya no sea una buena inversión. Lo que tienes que revisar es si este es el momento para invertir en esa compañía, y eso lo haces a través de un análisis fundamental, es decir que debes analizar la situación actual de la empresa, estudiar sus estados financieros, hacer proyecciones, sacar indicadores, etc. Si después de este análisis encuentras que el valor intrínseco (valor real) de la empresa está por encima del precio de la acción en el mercado, es un buen momento para invertir, de lo contrario, no es el momento. Esto hace toda la diferencia en la rentabilidad que obtendrás de tu inversión. 

Aunque no siempre podemos tener el control total de nuestras inversiones, el conocimiento y la experiencia que adquirimos, sí está en nuestras manos. Entonces si nos tomamos el trabajo de estudiar, investigar y hacer un buen análisis antes de invertir, tendremos la capacidad de tomar mejores decisiones, que definitivamente impactarán positivamente la rentabilidad de nuestro portafolio. 

Como ya te lo hemos dicho antes, sabemos que ahorrar e invertir a veces puede parecer difícil, pero vale la pena el esfuerzo, por eso lo primero y más importante es empezar, porque lo fundamental no es tanto el monto que guardes sino el hábito que adquieras. 

Revisa tu presupuesto y define cuánto vas a ahorrar mensualmente y acostúmbrate a hacerlo cada que te paguen. Siempre ten presente ahorrar antes de gastar, porque aunque existen personas que logran ahorrar sin esfuerzo, la mayoría no todos tenemos ese tipo de personalidad. 

Así que si no eres una de estas personas, no te preocupes, no estás solo(a). Definir un propósito o una meta te puede ayudar a mantener la motivación alta y a lograr tu objetivo. No te rindas en el camino, el ahorro y la inversión generan crecimiento, en definitiva son las mejores herramientas para ayudarte a cumplir tus sueños y te protegen de deudas innecesarias e imprevistos.