Con esta guía, aprenderás a realizar tu presupuesto paso a paso.

Si quieres tener un mejor control sobre tus gastos y lograr tus objetivos financieros, llegó la hora de crear tu presupuesto.

Un presupuesto personal o familiar, es un resumen de tus gastos e ingresos mensuales, o anuales. Si al escuchar la palabra presupuesto sientes la necesidad de disminuir gastos y ajustar el bolsillo, no te preocupes, en realidad un presupuesto no debe ser restrictivo para funcionar.

Un presupuesto te ayuda a calcular cuánto dinero tendrás disponible para cubrir tus gastos obligatorios (como el alquiler y los servicios públicos), gastos ocasionales (como las actividades de entretenimiento o las salidas a un restaurante), y ahorrar. Así que deja de verlo como algo negativo para tu bolsillo, incluso es una herramienta muy valiosa para mejorar tus finanzas.

¿Qué es un presupuesto?

Un presupuesto es una herramienta de planeación financiera, muy útil, para determinar cuánto has de gastar y ahorrar en el mes. Además, te ayuda a mejorar tus hábitos financieros.

Quizás esta tarea no suene tan emocionante, pero es fundamental para organizar tus finanzas. Lo más importante es mantener el equilibrio: si dejas de gastar en ciertas cosas, tendrás la oportunidad de cubrir otras prioridades, como por ejemplo, reservar ese dinero para una gran compra, crear un fondo de emergencia para imprevistos, aumentar tus ahorros o tu capital de inversión.

Es indispensable que seas muy sincero con tus ingresos y gastos. De lo contrario, el presupuesto no funcionará. Un buen presupuesto se logra con datos precisos sobre tu actividad financiera y hábitos de compra.

Al final, tu presupuesto te dirá de dónde vienen tus ingresos, cuánto dinero hay disponible y a dónde se va a fin de mes.

6 pasos para hacer tu presupuesto

Si quieres que tu presupuesto funcione y se adapte a tu estilo de vida, haz un inventario juicioso y detallado de todos tus gastos actuales, evalúa en qué puedes gastar y define cuáles son tus verdaderas prioridades.

Antes de empezar a elaborar tu presupuesto, busca una plantilla que te sirva de guía para clasificar gastos e ingresos, con cifras precisas. Descarga gratis nuestra plantilla Tributi para simular tu presupuesto y organizar tus finanzas personales.

Aunque puedes escribir tu presupuesto a lápiz y papel, es más fácil y eficiente utilizar una hoja de cálculo o una aplicación de finanzas. Estas herramientas tecnológicas son más prácticas para crear categorías, aplicar fórmulas, modificar y hacer nuevos cálculos, sin necesidad de empezar desde cero.

1. Estudia tus estados financieros

Antes de empezar, reúne toda la información financiera posible, incluyendo:

·         Extractos bancarios

·         Cuentas de inversión

·         Facturas recientes de servicios públicos

·         Comprobantes de pago

·         Informes de declaración de renta

·         Extractos de tarjetas de crédito

·         Recibos de los últimos tres meses

·         Extractos de préstamos hipotecarios o de vehículos

Es conveniente que logres recopilar la mayor cantidad de datos acerca de tus movimientos financieros, al menos, del último mes.

2. Calcula tus ingresos

¿Cuánto suman tus ingresos mensuales? Si recibes pago por nómina, con deducción automática de impuestos, entonces la cantidad de dinero que se consigna a tu cuenta corresponde a tus ingresos netos (o salario neto). Si eres trabajador independiente o tienes fuentes de ingreso adicionales, como la cuota de manutención de tus hijos o subsidios de compensación, debes incluir estas cifras en tu ingreso mensual.

Consejo: Si tienes ingresos variables (por ejemplo, por un trabajo de temporada o freelance), inclúyelos en tu presupuesto, tomando como referencia los honorarios recibidos en el mes de menor ingreso del último año.

3. Crea una lista de gastos mensuales

Haz una lista detallada de todos los gastos que planeas realizar durante el mes. Esta lista podría incluir:

·         Pago de hipoteca o arriendo

·         Impuestos del vehículo

·         Seguros

·         Alimentación

·         Accesorios para el hogar

·         Cuidado personal

·         Entretenimiento

·         Restaurantes

·         Cuidado para bebés

·         Transporte

·         Viajes

·         Útiles escolares

·         Ahorros

Usa tus extractos bancarios, recibos, y extractos de tarjetas de crédito de los últimos tres meses para identificar en qué estás gastando.

4. Define gastos fijos y variables

Los gastos fijos son aquellos que debes realizar cada mes, sí o sí, por el mismo valor. Incluyen pago de hipoteca o alquiler, impuestos del vehículo, servicios públicos, servicio de telefonía, televisión e internet, matrícula del colegio de tus hijos, etc. Si estás pagando una tarjeta de crédito, incluye este valor, y cualquier otro gasto esencial mensual que tengas en casa.

Si planeas ahorrar un monto específico de dinero o realizar el pago mensual de un préstamo, incluye estas cifras en tus gastos fijos.

Los gastos variables son aquellos que pueden cambiar de un mes a otro, por ejemplo:

·         Alimentación

·         Gasolina

·         Entretenimiento

·         Salidas a comer

·         Regalos

Podrías incluir una categoría para gastos inesperados, o crear tu fondo de emergencias siguiendo esta guía Tributi.

5. Suma tus ingresos y gastos mensuales

Si tus ingresos superan tus gastos, ha sido muy buen comienzo. Significa que tienes dinero extra para realizar aportes complementarios a tu pensión o abonos extraordinarios al pago de una deuda.

Consejo: Si tus ingresos alcanzan a cubrir todos tus gastos, considera la posibilidad de seguir la regla 50/30/20. Según esta fórmula, tus necesidades o gastos básicos deben representar el 50% de tu presupuesto, tus deseos ocupan otro 30%, y tus ahorros o pago de deudas, se quedan con el 20% restante.

Si tus gastos son mayores, significa que has excedido tu capacidad de gasto y será necesario cambiar algunos hábitos de compra.

6. Ajusta tus gastos

Si estás enfrentando una situación donde tus gastos han superado tu capacidad adquisitiva, considera la opción de reducir o eliminar algunos gastos variables. Podrías cocinar más en casa, en lugar de ir a restaurantes, o cancelar una membresía o suscripción que ya no uses.

Si tienes gastos excesivos, o tienes una deuda significativa, reducir tus gastos variables no será suficiente. Necesitarás recortar tus gastos fijos e incrementar tus ingresos hasta lograr nuevamente un equilibrio en tu presupuesto.

Procura mantener tu presupuesto equilibrado. Esto significa que todos tus ingresos son suficientes para cubrir tus gastos y alcanzar tus metas financieras.

Cómo usar tu presupuesto

Después de elaborar tu presupuesto, debes hacer un seguimiento continuo a tus gastos en cada categoría, a diario, si es posible. La misma hoja de cálculo o aplicación que has utilizado para crear tu presupuesto, te servirá para ir registrando tus gastos diarios y hacer actualizaciones en tiempo real.

Ir registrando tus gastos del mes te ayudará a evitar gastos excesivos, y a identificar gastos innecesarios o malos hábitos de compra. Toma un par de minutos al día para anotar tus gastos, y procura no dejar esta tarea a cierre de mes.

Si aún no te sientes familiarizado con la creación de un presupuesto así de estructurado, intenta administrar tus ingresos en efectivo. Toma tu dinero en efectivo y divídelo en las categorías de gasto. Luego separa las cantidades correspondientes y empaca los montos de dinero en sobres diferentes. A medida que los sobres van quedando vacíos, ya no podrás gastar más en esa categoría.

Ahora que tienes un presupuesto, revisa cuánto has gastado. Cada que llegues al límite de gasto de una categoría, procura no gastar de más, o si se trata de algo indispensable, toma los recursos de otra categoría y cubre esos gastos adicionales.

Recuerda que el objetivo de tu presupuesto es mantener tus gastos equilibrados, o por lo menos, que no superen tus ingresos mensuales.

Revisa y ajusta tu presupuesto

La vida cambia. Nuestras prioridades cambian, conseguimos otro trabajo, nos mudamos, tenemos hijos. Cada tres o cuatro meses, haz una evaluación de tu presupuesto y asegúrate de estar trabajando en tus objetivos financieros.

El presupuesto debe ser coherente con tu realidad, y trabajar para ti, no al contrario.

Más consejos para manejar tu presupuesto

Una vez tengas tu presupuesto básico, podrás personalizarlo de acuerdo a tu situación financiera y tus metas. Anota estas recomendaciones:

·         Si trabajas por comisiones, intensifica el ahorro. Esto te ayudará a compensar gastos durante esos meses en los que el mercado está más lento.

·         Si recibes tu nómina solo una vez al mes y tienes poco flujo de efectivo, divide tus pagos por semana, y transfiere el efectivo que planeas gastar durante el mes a una cuenta diferente, antes de disponer de tus ingresos.

·         Utiliza tu tarjeta de crédito solo si vas a diferir a 1 sola cuota y pagar a fin de mes. De lo contrario, debes ser consciente que terminarás pagando un valor más alto al que viste en la etiqueta. 

·         Ajusta tu presupuesto durante el mes, en caso que identifiques mayor o menor gasto estimado en algunas de las categorías.  No te olvides de esos grandes gastos que solo ocurren un par de veces en el año, como el seguro de tu vehículo.

·         Si tienes gastos excesivos en algunas categorías, evalúa la posibilidad de crear un mini presupuesto solo para dinero en efectivo.

·         Cuando logres que tus gastos sean menores a tus ingresos, piensa en tus metas de ahorro antes de aumentar tu capacidad de gasto.

·  Separa un tiempo en tu agenda para aprender sobre habilidades financieras y administrativas. Haz que el dinero trabaje para ti.