Seamos sinceros, a menos que tengas un golpe de suerte, la libertad financiera no se logra de un día para otro. Si quieres que el dinero trabaje para ti, haz de cuenta que estás entrenando para una carrera, requiere planeación, disciplina, y estrategia financiera.

Con la evolución tecnológica de la banca digital, y la idea de que cualquiera puede invertir, ya no necesitas tener un capital de inversión para empezar.

Cuando tomas decisiones financieras enfocadas en tus metas y gastos básicos, logras que tu dinero empiece a producir. Sacar el máximo provecho a tu dinero incluye aprender a elaborar un presupuesto, abrir una cuenta de ahorros de alto rendimiento, invertir, y realizar el pago automático de tus facturas.

En este artículo encontrarás:

  1. Consejos para elaborar tu presupuesto
  2. ¿Qué hacer con las deudas?
  3.  Cuentas de ahorro de alto rendimiento
  4. ¿Cómo generar ingresos pasivos?
  5. ¿Ya tienes un plan financiero? No olvides invertir
  6. Ventajas del débito automático
  7. Deja de pagar comisiones
  8.  Acumula puntos por compras

Sigue estos consejos y haz rendir tus ingresos:

1.    Consejos para elaborar tu presupuesto

Con un presupuesto bien elaborado podrás identificar a dónde van a parar tus ingresos, te sentirás motivado a ahorrar, y solo gastarás en aquellas cosas que realmente necesitas. Si utilizas las herramientas adecuadas, encontrarás la fórmula para que tu dinero empiece a producir.

Estas son algunas recomendaciones clave para empezar:

Organiza tus finanzas

Entre más precisos sean los datos de tu presupuesto, mejores serán tus decisiones financieras. Si es la primera vez que haces esta tarea, empieza por buscar los recibos, facturas, matrículas, etc., de los últimos tres meses. Así tendrás una visión más clara de tus hábitos de gasto y compromisos de pago mensual. Tan pronto logres recopilar esa información, clasifica tus gastos en necesidades y deseos.

Consejo: Ten tu presupuesto siempre a la mano. Quizás en una agenda, un archivo de Excel, las notas de tu celular, o, incluso, una aplicación que monitoree fácilmente tu presupuesto.

Calcula tus ingresos mensuales

Si ya sabes cuánto gastas al mes, es momento de hacer una comparación con tus ingresos. Al hacer este ejercicio, recuerda realizar el análisis sobre tu salario neto. Es decir, toma tu sueldo mensual, y réstale los impuestos, ahorros y seguros que debes cubrir. Para quienes son trabajadores independientes, las deducciones varían solo un poco. En este caso, ten en cuenta que debes restar las prestaciones de salud, pensión y seguridad en el trabajo que son obligatorias.

Hacer el cálculo con tu salario libre de impuestos te indicará exactamente cuánto dinero tienes disponible para cubrir tus gastos. Si compartes gastos con alguien más, ten en cuenta los ingresos de esa persona, cualquier tipo de inversión o fuente de ingresos adicional que tengas.

Planea tu presupuesto

Ahora sí, manos a la obra. Empieza a elaborar tu presupuesto. Una fórmula que seguro te va funcionar es la regla 50 – 30 - 20.  Este método consiste en dividir tus gastos y tus ahorros de la siguiente manera: 50% para lo que necesitas, 30% para lo que deseas, y 20% para ahorrar. Por supuesto, puedes modificar y adaptar los porcentajes de acuerdo a tus prioridades.

No exageres en la clasificación de tus gastos. Entre menos categorías tenga tu presupuesto, más sencillo será para ti dividir tus pagos y gestionar tus ingresos. Ser demasiado perfeccionista al momento de elaborar tu presupuesto solo hará que desistas del proceso.

Revisa y ajusta

Aún cuando tienes un plan detallado para administrar tus ingresos, las cosas pueden cambiar en cualquier momento. Quizás consigas un nuevo trabajo, llegue un nuevo integrante a la familia, te traslades de ciudad, o adquieras nuevas responsabilidades. Tu presupuesto debe ser flexible y adaptarse a nuevas prioridades cuando sea necesario. Si tienes algún inconveniente a la hora de ajustar tu presupuesto, repasa la siguiente Guía de finanzas personales para principiantes.

2.    ¿Qué hacer con las deudas?

Aunque no lo creas, priorizar el pago de tus deudas es una gran estrategia financiera. Ya sea que decidas incrementar tu capacidad de ahorro, o buscar alternativas de refinanciación, siempre hay posibilidades de pago. Si quieres salir de deudas, aquí tenemos algunas recomendaciones para ti.

Ahora bien, una cosa es querer pagar, y otra muy diferente, es tener los recursos suficientes para hacerlo. Antes de reducir gastos, empieza por ahorrar. Una cuenta de ahorros de alto rendimiento es una excelente opción para mejorar tus hábitos y alcanzar tus metas financieras.

Busca métodos de refinanciación

¿Conoces el efecto bola de nieve? Bueno, en este caso no hablamos de un crecimiento desmedido de la deuda, sino por el contrario, de tres estrategias de financiación que te  ayudarán a encontrar una solución de pago. Eso sí, al aceptar cualquiera de estas alternativas quiere decir que estarías dispuesto a realizar pagos adicionales en algunas de tus deudas. Por lo tanto, es muy importante que estés en la capacidad financiera de cubrir las cuotas mínimas de tus otros préstamos.

La primera opción es el método copo de nieve. La idea es abonar cualquier ingreso extra que recibas, al pago de tu deuda. Como estás pagando un poco más de tu cuota mensual, esto podría ayudarte a terminar la deuda antes de lo estimado. Busca una alternativa de conseguir ingresos extra. Por ejemplo, algunas personas hacen trabajos secundarios los fines de semana, o puedes vender artículos que ya no necesitas.

Como segunda opción, puedes elegir el método bola de nieve. Podrás pagar tus deudas de menor a mayor, una vez tengas claro cuánto suma el total de las mismas. Durante este proceso, debes seguir realizando el pago de la cuota mínima de tus otras deudas. Será una gran motivación ver cómo van desapareciendo algunos de tus problemas financieros, pero ten en cuenta que esta estrategia es un arma de doble filo.  El método de la bola de nieve ignora las tasas de interés, por lo tanto, aumenta la probabilidad de que tus deudas crezcan.

Por último, el método de la avalancha trabaja con las deudas que tienen el tipo de interés más alto. Las deudas sin garantía, como los saldos de las tarjetas de crédito y los préstamos personales, suelen tener tasas de interés desfavorables. Olvidar este simple detalle, puede hacer que tus deudas crezcan exponencialmente en cualquier descuido. Esta estrategia podría ayudarte a reducir el total de tu deuda y ahorrar una gran cantidad de dinero en intereses.

3.    Cuentas de ahorro de alto rendimiento

Abrir una cuenta de ahorros de alto rendimiento es una oportunidad para mejorar tus hábitos financieros y cumplir tus objetivos. Su única diferencia con una cuenta de ahorros tradicional es que tienen un mayor porcentaje de rendimiento anual. Aunque debes seguir pagando el impuesto de renta por esos intereses, estas cuentas son una excelente opción de ahorro para planear compras e inversiones significativas a corto plazo. 

Otra ventaja de las cuentas de ahorro de alto rendimiento es que tienes acceso limitado. No tienes la posibilidad de retirar el dinero con la misma frecuencia que usas tu cuenta corriente. Además, tienen un límite de depósitos y retiros para realizar en el mes. Esto aleja la tentación de manipular el dinero ahorrado.

4.    ¿Cómo generar ingresos pasivos?

Dado el aumento de precios, el costo de la vida, y el desempleo, los consumidores están buscando alternativas para aumentar sus ingresos. En este caso, los ingresos pasivos son una de sus mejores herramientas para superar obstáculos financieros, y saldar sus deudas.

Básicamente, un ingreso pasivo es dinero extra que recibes periódicamente, además de tu salario, sin necesidad de abandonar tu actividad laboral principal. Aplica, por ejemplo, el dinero que recibes del alquiler de una propiedad, los dividendos de tus acciones, las regalías o la venta de productos.

Quizás requiere un poco de tu esfuerzo al principio, pero no tanto como tener otro trabajo de tiempo completo. Realizar actividades complementarias es una de las mejores opciones para aumentar tus ingresos. Podrás destinar ese dinero extra al pago de deudas e intereses, a los gastos de la semana o a tus ahorros.

5.    ¿Ya tienes un plan financiero? No olvides invertir

Si tu situación financiera te lo permite, reserva una cantidad de dinero adecuada para hacer una inversión, te beneficiará a largo plazo. Invertir es fundamental para lograr una sólida cartera financiera con objetivos a largo plazo.

Cuando realizas una inversión, aumentan tus posibilidades de obtener un mayor rendimiento, pero ten en cuenta que siempre tendrás un margen de ganancia y de pérdida. Es decir que el saldo de tu cartera puede variar según los movimientos del mercado.

Dado el nivel de riesgo que asumen los inversionistas, algunos temen lanzarse, especialmente, cuando no tienen mucha información al respecto. Aprovecha nuestro Curso de Ahorro e Inversión para principiantes. Recuerda que ahorrar e invertir es pensar en tu futuro, y puede ser una gran ventaja cuando termines tu etapa laboral.

6.    Ventajas del débito automático

Si eres de los que deja vencer el pago de sus facturas, considera la opción del débito automático. También se le denomina "autopago", y esta tecnología debita de manera automática los fondos de tu cuenta bancaria o tarjeta de crédito, y los transfiere directamente a dónde sea necesario. Lo configuras una sola vez, y listo, el sistema de tu banco se encarga del resto. Sólo debes asegurarte de que tu cuenta tenga los fondos suficientes.

Pagar las facturas a tiempo mejorará tu puntuación crediticia. También puedes automatizar el pago de aportes complementarios al fondo de pensión, o abonos a tu cuenta de ahorros.

7.    Deja de pagar comisiones

Las comisiones que cobran las instituciones financieras suelen aumentar cada vez más. Estas son las que deberías evitar, toma nota:

Comisiones bancarias

Estamos hablando de las cuotas de manejo, cobros por transferencias, giros internacionales, reemplazo de tarjeta por robo o pérdida, retiros en cajeros automáticos, hacer demasiados retiros de ahorros, escribir demasiados cheques, cierres de cuenta, cuentas inactivas, asesoría financiera, pagos vencidos, o incluso, pagos anticipados de tus préstamos.

Solo en intereses y comisiones, los ciudadanos terminan pagando sumas millonarias a los bancos. Es dinero que va directo a sus bolsillos y que pagas solo por hacer negocios con ellos.  

Comisiones de cajeros automáticos

Dependiendo de la entidad financiera, los cajeros automáticos cobran tarifas entre $2.000 y $5.600 pesos por cada transacción de retiro que realices.

Una forma de evitar el pago de esta comisión es utilizar siempre los cajeros de tu banco, a menos que estés de viaje o que tu entidad financiera tenga poca cobertura.

La buena noticia es que cada vez más instituciones financieras ofrecen el uso de cajeros automáticos sin costo, para que ahorres este saldo en tu cuenta.

Comisiones de inversión

Pagar un porcentaje del saldo de tu cuenta a un asesor financiero tradicional para que gestione, supervise y optimice tu cartera quizás vale la pena, pero no es una opción al alcance de todos.

La asesoría financiera es un voto de confianza para la mayoría de los inversionistas que la solicitan. Pero cuando te das cuenta que los asesores cobran una comisión básica del 1% anual, con base al saldo acumulado en tu cartera, tu rentabilidad total se afectará de forma significativa.

Afortunadamente, cada vez hay más competidores que ofrecen el mismo tipo de servicio de asesoramiento sin comisión, o a una muy baja, y sin recurso humano. Los asesores virtuales o chatbots son cada vez más populares porque utilizan algoritmos para optimizar las carteras.

8.    Acumula puntos por tus compras

Hay una gran variedad de opciones para recibir recompensas por tus compras, como los programas de fidelidad, los cupones y las aplicaciones de reembolso. Las tarjetas de crédito con devolución de dinero, y acumulación de puntos o millas, también son una excelente alternativa para ahorrar en tu tienda favorita, siempre que cumplas con el pago de tu cuota mensual y tengas tu cupo de crédito al día.