Una de las cosas más importantes a la hora de invertir es conocer muy bien nuestro perfil como inversionistas. Esto nos permite tomar mejores decisiones y nos brinda herramientas para saber elegir qué tipo de inversiones incluir dentro de nuestro portafolio y cuáles no. 

El perfil de inversionista es un conjunto de características que determinan cómo deberíamos tomar nuestras decisiones de inversión, todas estas son importantes, van cambiando a lo largo de la vida y deben tenerse en cuenta cada que vamos a invertir.


Características que conforman el perfil de inversionista


La edad y el contexto de vida:  A lo largo de la vida pasamos por diferentes etapas que marcan nuestras metas y ciclos financieros. Las posibilidades, necesidades, propósitos y objetivos de una persona de 25 años, que está empezando su vida laboral, soltera y sin hijos, son muy diferentes a las de una persona de 50 años, casada y con hijos. Aunque estas dos personas podrían tener el mismo perfil, la tendencia generalmente es asumir una posición mucho más conservadora a medida que nos acercamos a la edad de jubilación. 


Situación financiera: Tener en cuenta nuestra situación financiera es fundamental. Determina si estamos o no en condiciones de invertir y el nivel de riesgo que podemos asumir. Por ejemplo, si eres una persona que tiene muchas deudas, especialmente de tarjetas de crédito, antes de invertir, lo mejor que puedes hacer es pagar las deudas, poner en orden tus finanzas, identificar qué es lo que te está llevando a endeudarte para solucionar el problema de raíz y aprender a administrar el dinero; porque como estás administrando tus ingresos hoy, vas a administrar tus inversiones.  


Nivel de conocimiento y experiencia invirtiendo: Como en todos los aspectos de la vida, el conocimiento y la experiencia valen oro. Aprender sobre finanzas personales e inversiones es el primer paso para empezar a invertir. Y estudiar a fondo cada una de las inversiones que vamos hacer es clave. 

Uno de los principios fundamentales de un buen inversionista, es no invertir nunca en algo que no conoce. En la medida en que vamos adquiriendo mayor conocimiento y experiencia, el riesgo disminuye.  


Tolerancia al riesgo: Reconocer nuestro nivel de tolerancia a perder dinero y a resistir las fluctuaciones del mercado es fundamental al momento de invertir. Cuando una inversión no nos deja dormir tranquilos es porque estamos invirtiendo por fuera de nuestro perfil de riesgo.  


El objetivo de la inversión: El objetivo de la inversión determina el tipo de inversión que debemos elegir. Por ejemplo, si nuestro objetivo es hacer un ahorro para reunir la cuota inicial de una casa que debemos pagar en un año, las acciones no son una opción de inversión adecuada, tienen un riesgo muy alto. En este caso, un fondo de pensiones voluntarias de perfil conservador sería una muy buena alternativa, ya que permite hacer abonos mensuales y ofrece beneficios tributarios para compra de vivienda. 


La rentabilidad esperada: Aunque siempre hay excepciones, el riesgo y la rentabilidad están directamente relacionados. A mayor riesgo, mayor rentabilidad. Si tu nivel de tolerancia al riesgo es bajo y eres de perfil conservador, no puedes esperar altas rentabilidades. En este caso, las inversiones de alto riesgo no son lo adecuado. 


El horizonte de tiempo: Es el tiempo que estamos dispuestos a dejar nuestro dinero invertido. Esto es importante tenerlo en cuenta por dos razones. Primero, porque en términos de liquidez o de disponibilidad de capital, no es lo mismo invertir en un apartamento que invertir en un fondo de inversión sin pacto de permanencia. Si sabes que vas a necesitar tu dinero en seis meses, sería un error invertirlo en propiedad raíz. Y segundo, porque las inversiones tienen diferentes periodos de maduración, en otras palabras, cada inversión, de acuerdo a sus características, requiere de cierto tiempo para dar resultados. 


Además de definirnos como inversionistas, estas características nos sirven como pauta para construir nuestro portafolio y para hacer un análisis de inversión. Una vez tengamos claro nuestro perfil, podemos hacernos una idea general del tipo de inversiones que debemos buscar, ya que cada uno de ellos está asociado a un grupo de inversiones determinado.  

Haz este test e identifica tu perfil de inversionista, ¡pero vuelve!, porque  te daremos una explicación detallada de lo que puedes hacer de acuerdo a tu  perfil.


¿Ya hiciste el test? ¡Qué bien! En términos generales, podríamos decir que existen tres perfiles de inversionista y a continuación te hablaremos de sus características y de los tipos de inversión que se adaptan a cada uno de ellos:


Perfil conservador

El inversionista con perfil conservador busca seguridad y tranquilidad. Su principal interés es mantener la estabilidad de su capital y protegerse contra la inflación. Busca inversiones de bajo riesgo y no está dispuesto a soportar mucha volatilidad. Algunos están dispuestos incluso a tener su dinero en cuentas de ahorro, aunque esto no represente ganancias. Generalmente prefieren invertir en renta fija. 

Cuando hablamos de renta fija hablamos de bonos o deuda. Las inversiones de renta fija son instrumentos financieros donde el deudor se compromete a pagar un rendimiento periódico durante un tiempo determinado a quién le presta el dinero, es decir, al inversionista. 

Existen dos tipos de bonos, los bonos gubernamentales y los bonos corporativos. Cuando inviertes en bonos gubernamentales, le estás prestando dinero al gobierno. Y cuando inviertes en bonos corporativos le estás prestando dinero a empresas. 

Por otro lado, los préstamos a terceros y los CDT’s también son inversiones de renta fija. Un CDT es un certificado de depósito a término fijo, en otras palabras, es un préstamo que le haces a un banco. En términos generales, la renta fija es una inversión segura y ofrece rentabilidades bajas. Sin embargo, el riesgo que asumes va a depender de la calidad del deudor. Si inviertes en un bono del Tesoro de Estados Unidos, el riesgo es que este país se quiebre y no pueda pagarte. Esto es muy poco probable, ya que estamos hablando de una potencia mundial con una economía sólida.

Es por eso que esta es considerada la inversión más segura que existe. Pero si inviertes en un bono del gobierno colombiano, el riesgo es más alto y, por lo tanto, la rentabilidad también es mayor. Lo mismo pasa con los bonos corporativos, los CDT’s y los préstamos a terceros. Aunque la renta fija en general es segura, el riesgo varía de acuerdo a las características del deudor. 


Perfil moderado

El inversionista con perfil moderado busca equilibrio entre seguridad y crecimiento. Quiere obtener ganancias que le permitan incrementar un poco su patrimonio, sin arriesgar demasiado. Está dispuesto a soportar algo de volatilidad y mayor riesgo que el conservador. Son inversionistas que buscan conformar portafolios que mezclan activos de bajo riesgo principalmente, como la renta fija, y un porcentaje muy pequeño de inversiones de alto riesgo, como la renta variable. 

Cuando hablamos de renta variable, nos referimos a invertir en activos financieros como las acciones, que son activos en los que la rentabilidad es fluctuante e incierta y, por lo tanto, el riesgo es mayor. 

Un inversionista con perfil moderado también busca incluir dentro de su portafolio inversiones como la finca raíz. En otras palabras, inversión en casas, apartamentos, oficinas, locales comerciales, lotes, etc. 

Dentro del sector inmobiliario, existe un tipo de inversión más conocido como REITs (real estate investment trusts).  Son fondos de inversión que invierten en grandes proyectos inmobiliarios como edificios, hoteles, centros comerciales, etc. La gran ventaja que tienen es que puedes acceder a inversiones en grandes proyectos con muy poco capital. Hoy en día en Colombia puedes invertir en uno de estos fondos con solo 10.000.000 de pesos.


Perfil agresivo

El inversionista con perfil agresivo está dispuesto a asumir mayor riesgo en busca de mejores rendimientos que le permitan hacer crecer su patrimonio. Puede soportar un alto nivel de volatilidad. Este tipo de inversionista prefiere la renta variable. 

Algunos ejemplos de inversiones en renta variable son: acciones, divisas, índices bursátiles, entre otros. Las acciones son títulos que representan una participación sobre los activos y las ganancias o pérdidas de una empresa. Las divisas son monedas como el dólar o el euro. Y un índice bursátil es un indicador de la bolsa que refleja la variación de los precios de un conjunto de activos. Por ejemplo, el S&P 500 es un índice que refleja la variación del valor de las acciones de las 500 empresas más grandes de Estados Unidos. 

Dentro de este perfil también están las inversiones en activos alternativos como las criptomonedas, el crowdfunding, private equity y venture capital, entre otras. Todas inversiones de muy alto riesgo que pueden generar altas rentabilidades, pero también grandes pérdidas.    

Por otro lado, están los fondos de pensiones voluntarias y los fondos de inversión colectiva. Los primeros son administrados por fondos de pensiones y los segundos por entidades financieras como bancos, fiduciarias o cooperativas, que reúnen el capital de varias personas para invertirlo en diferentes activos como, acciones, bonos, materias primas, divisas, índices bursátiles, proyectos inmobiliarios, etc., con el fin de crecer el capital. Hay fondos tanto de perfil conservador, como moderado y agresivo. El perfil del fondo está determinado por sus características y el tipo de activos que lo componen.  


El mundo de la inversión es infinito, estas son solo algunas de las formas más tradicionales y conocidas. Un buen inversionista tiene un portafolio de inversiones muy bien diversificado, conoce claramente su perfil e invierte de acuerdo a este. Recuerda que aquí puedes hacer el test para identificar tu perfil de inversionista. Hazlo ahora,  comienza a estudiar sobre las diferentes alternativas de inversión que más se ajusten a ti y construye tu portafolio de inversiones.