Muchas veces nos encontramos en la búsqueda de opciones de inversión de bajo riesgo en las que podamos poner una parte de nuestro capital y saber con certeza cuánto vamos a recibir de rentabilidad, aunque no sea mucho. Una de las principales opciones utilizadas por los inversionistas en estos casos es el CDT o CDAT.

¿Qué es un CDT?

Un CDT es un título valor y es un tipo de inversión de bajo riesgo en la que le entregas un capital al banco, por ejemplo, a un término definido mayor a 1 mes y a una tasa de interés previamente acordada que es fija y garantizada sin importar los movimientos del mercado. 

Al final de este plazo, el banco debe devolverte el capital que invertiste y los intereses pactados, estos últimos serán tu rentabilidad. Por eso sus siglas traducen Certificado de Depósito a Término.

¿Cuál es la diferencia entre el CDT y el CDAT?

No podemos confundir los CDT con los CDAT, aunque ambos son instrumentos de inversión que funcionan de forma muy similar, no son lo mismo. 

Sus dos principales diferencias son:

  • El CDT tiene como plazo mínimo 30 días, mientras que un CDAT puede tener plazos incluso de 5 días.
  • El CDT puede ser endosado o cedido a otra persona y negociado en bolsa de valores como un título valor en caso de necesitar recuperar el capital antes del plazo determinado, mientras que un CDAT no puede ser endosado a otra persona ni negociado en bolsa de valores.


¿Qué tan rentable es un CDT?

Es muy sencillo, la rentabilidad de un CDT depende del plazo de pago, entre más largo es el plazo, más alta suele ser la tasa de interés. Dependiendo de la entidad financiera que ofrezca el CDT y el plazo que se pacte, se pueden encontrar tasas entre 1% y 6% efectivo anual (E.A) aproximadamente. Aunque no es una rentabilidad enorme, sí es superior a la que te ofrece una cuenta de ahorros.

Según Rankia, los mejores CDT a 2021 son los siguientes:

  • A 90 días: Banco Pichincha (3,41% E.A)
  • A 180 días: Credifamilia (4,85% E.A)
  • A 360 días: Credifamilia (5,75% E.A)

Un indicador que te puede ayudar a medir qué tan buena es la rentabilidad que te están ofreciendo en el CDT es el Depósito a Término Fijo (DTF). Este representa la tasa de interés que las entidades autorizadas del sistema financiero se comprometieron a pagar a sus clientes y se calcula teniendo en cuenta el promedio ponderado de los CDT a 90 días.

¿Qué beneficios tiene un CDT?

Con respecto a otras inversiones de bajo riesgo, como por ejemplo los fondos de inversión colectiva, el CDT tiene la ventaja de contar con una renta fija, o sea que la tasa de interés va a ser la que pactes desde el principio sin importar los movimientos del mercado. 

Esto te puede proteger ante la volatilidad del mercado, generada por factores externos que se salen de nuestro control. Además, con una rentabilidad fija podrás presupuestarte con mayor precisión ya que sabrás con total exactitud el monto de capital + intereses al finalizar el plazo pactado.

¿Qué riesgos tiene un CDT?

A pesar de ser una de las inversiones con menos riesgos en el mercado, no podemos decir que es libre de riesgo. 

Me imagino que te preguntarás: ¿si me están garantizando una tasa de interés fija, por qué estaría asumiendo riesgo? Bueno, la verdad es que ninguna inversión está absolutamente libre de riesgo y en todas, tenemos que analizar a fondo cuáles pueden ser esos peligros potenciales, aunque muchas veces parezcan no existir. 

Se asumen dos riesgos cuando hablamos de los CDT:

Riesgo de inflación 

Vas a tener asegurada la tasa de interés que pactaste desde un inicio, y esa va a ser tu rentabilidad en términos reales. Lo que nadie te puede garantizar es la inflación (el aumento de los precios año a año), o dicho de otra forma, la pérdida de valor de tu dinero. 

En caso de que la variación de la inflación en un año determinado supere la tasa de interés que pactaste, estarías teniendo pérdidas en términos reales, ¿qué significa esto? Veámoslo con un ejemplo: 

Vamos a suponer que vas a invertir $100 en un CDT hoy y que esos $100 son lo que cuesta el mercado básico de tu hogar. En el banco te dicen que te van a ofrecer una tasa del 5% anual por el CDT, o sea que al final de 1 año vas a tener $105. Pero resulta que la inflación ese año fue del 10%, eso significa que el mercado de tu hogar ya valdría $110, entonces, a pesar de que tienes más dinero, ese dinero te alcanza para menos, esa es la pérdida de valor real. 

Sin embargo, a pesar del riesgo de una inflación alta, invertir en un CDT sigue siendo mejor opción que simplemente mantener tu dinero en una cuenta de ahorros tradicional donde tendrías pérdidas más grandes en términos reales.

Capacidad de pago de la entidad

Cuando busques diferentes opciones de CDT vas a notar que las entidades financieras más pequeñas te suelen ofrecer tasas de interés más atractivas que los grandes bancos, ¿por qué pasa esto? La razón es que al entregarle tu dinero a una entidad que no está tan consolidada, puedes tener un riesgo más alto de que, al finalizar el plazo, no tengan la capacidad de devolverte tu inversión y tus intereses. 

Aquí se cumple la regla general de mayor riesgo = mayor rentabilidad. En el caso contrario, con una entidad más grande o consolidada en el mercado vas a tener un riesgo más bajo de que esta no pueda devolverte tu inversión y tus intereses al final del periodo.

¿Para qué tipo de inversionista está dirigido el CDT?

Dado el bajo riesgo que asumes y la baja rentabilidad que ofrece el CDT, este es un tipo de inversión que está dirigida principalmente a las personas que quieran mantener su dinero en movimiento y generando rentabilidad pero que no estén dispuestos a asumir mucho riesgo. Por ejemplo, cuando queremos hacer un ahorro para alguna meta específica, pero no podemos asumir el riesgo de perderlo, como para algún tipo de estudio o un viaje. 

¿Cuál es la desventaja del CDT?

La desventaja con respecto a otras formas de inversión de bajo riesgo es que, en el caso del CDT, vas a invertir un capital inicial y ese es el que va a generar la rentabilidad hasta el final del periodo, no te sirve para hacer aportes cada 15 días o cada mes, a menos de que abras un nuevo CDT cada que quieras aumentar el capital invertido. En los fondos de inversión colectiva, en cambio, sí podrás hacer aportes cada que quieras o cada cierto tiempo.